Colombia la encrucijada de la violencia institucional

3 Abr

 

 

PRESS

 

 

armando romero

Reportero Sin Fronteras

 

 

 

 

 

 

Corrían vientos de horror y muerte por América Latina a comienzo de los 80…las dictaduras formaban parte del paisaje de los pueblos, la tortura y el terrorismo de estado violentaban la vida de argentinos, uruguayos, chilenos, bolivianos, salvadoreños, nicaragüenses, mexicanos…en Colombia la violencia parecía estar enraizada en toda su sociedad.

Grupos paramilitares actuaban con total impunidad, el narcotráfico lograba acrecentar el negocio de la droga, los partidos institucionales enfrentaban su propia decadencia… Lo anterior sumado a la crisis económica, la baja de los salarios en 1971.

El retroceso del proyecto de la reforma agraria; llevó a que los nuevos sectores sociales emergentes y sobre todo la clase obrera pasase a tomar un rol activo.

Comenzaría a tener mucha más fuerza, lo que desencadenó una ola de huelgas generalizada en toda Colombia, el gobierno respondería de forma represiva: la sociedad civil se organiza, haciendo oír sus demandas en 1975 el gobierno colombiano impuso el estado de sitio, inicialmente en forma parcial y luego total. Esta medida empeoro la situación y un clima de rebelión sacudió parte de Colombia.

La importancia del paro de 1977 fue una muestra de la radicalización de los sectores sociales, sindicales…se exigía mejores condiciones de vida  

y un espacio dentro de política nacional. Era la respuesta a las políticas represivas de los gobiernos colombianos…que con la formación del Frente Nacional (1956-1974) solo terminó de instituirse como un sistema político cerrado, una suerte de “democracia tutelada institucional”…hay cierta semejanza al sistema político mexicano, que dio origen al PRI y a otro periodo de la historia de América Latina…la concertación en Chile.

Una consecuencia importante de este periodo fue la formación del Movimiento 19, como expresión del inconformismo de esa época, en el que cada día se hacía más evidente la concentración de la riqueza, la crisis institucional y el problema de la pobreza en los diferentes sectores sociales. El M-19 representaba una nueva generación política que evidenciaba las transformaciones sociales, políticas y culturales por la que estaba atravesando Colombia.

Durante la década de los ochentas, los diversos problemas que venía enfrentando el Estado colombiano se incrementarían. Por un lado el tráfico de drogas que se había iniciado desde 1976 con el llamado “boom” de la marihuana se intensificó con los cultivos de coca, lo que desembocó en el auge de las economías ilegales que acrecentaron la crisis económica y política del país. El narcotráfico no sólo marcó definitivamente el desarrollo de la sociedad colombiana a nivel político, social, económico y cultural sino que también se convirtió en un problema internacional que definió, especialmente, las relaciones exteriores con los Estados Unidos. Paralelamente, en esta misma época, se empezaron a organizar los primeros grupos paramilitares que lograron consolidarse inicialmente en el Magdalena Medio ligados con el Cartel de Medellín.

En el gobierno de  Belisario Betancur (1982-1986) significó un giro en la política de Colombia, se llevaron a cabo algunas negociaciones con la guerrilla, entre ellos el Movimiento 19 de Abril (M-19), el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), el Ejército Popular de Liberación (EPL), Fuerzas armadas revolucionarias de Colombia (FARC) y Autodefensa Obrera (ADO). Sin embargo, no se lograría firmar ningún acuerdo, y su mandato se vería seriamente opacado por la toma del Palacio de Justicia.

Fue en ese contexto histórico que recorrí parte de Colombia, para realizar un reportaje para el programa. Enfoque Latino KPFK Los Ángeles EE.UU…Entrevistando a diferentes actores sociales, políticos y dirigentes de los grupos guerrilleros.

La firma de acuerdos y los esfuerzos de algunos actores políticos y sociales que apostaron por la construcción de la paz, estaban lejos de consolidad la paz, mucho menos establecer garantías para todos los colombianos. En la década de los noventas, dos de los grupos guerrilleros más importantes seguían haciendo presencia a nivel nacional FARC y ELN; asimismo el proyecto paramilitar se consolidó a nivel nacional (1994-1998).El conflicto empezó a tomar nuevas formas,

gracias a la consolidación del narcotráfico, la intervención de EE.UU en los llamados acuerdos de cooperación.

La Unión Patriótica nació en 1984 como resultado de los acuerdos de paz entre el gobierno de Belisario Betancur y la guerrilla de las Farc. Fue la fórmula para consolidar un proceso de paz y a la vez para que el movimiento guerrillero optara por una salida política al conflicto armado. La historia demostraría que esto forma parte, de una estrategia para aniquilar a sus principales cuadros políticos.

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ENFOQUE LATINO: USTEDES ASPIRAN A CONSOLIDAR UN PROCESO DE PAZ PARA COLOMBIA.

BERNARDO JARAMILLO: COLOMBIA NO RESISTE MÁS ESTA ESCALADA DE ENFRENTAMIENTOS. LA PAZ ES UN GRITO URGENTE QUE RECORRE MI PAÍS.

ENFOQUE LATINO: ES POSIBLE LOGRAR UN ACUERDO DE PAZ CON LOS GRUPOS PARAMILITARES.

BERNARDO JARAMILLO: EL MIEDO NO, NOS PUEDE PARALIZAR Y MUCHO MENOS PERDER NUESTRO NORTE QUE ES LA PAZ.

ENFOQUE LATINO: CUAL DEBERÍA SER LA POSTURA DE LA GUERRILLA COLOMBIANA, EN ESTE LLAMADO A LA PAZ.

BERNARDO JARAMILLO: LA  INSURGENCIA ARMADA COLOMBIANA, NO SE PUEDE QUEDAR, EN SUS REITERADAS CARTAS Y LLAMAMIENTOS DE PAZ… EL MOVIEMIENTO INSURGENTE DEBE DAR PASOS PRECISOS Y SERIOS PARA ACLIMATAR UN AMBIENTE DE DIÁLOGO. NOSOTROS ESTAMOS CONVECIDOS DE QUE LA CONTINUACIÓN DE LOS ATENTADOOS A OLEODUCTOS, A LAS TORRES DE ENERGÍA Y A LOS DIVERSOS CENTROS DE PRODUCCIÓN DEL PAÍS, NO CONTRIBUYE PARA NADA AL ANHELO DE PAZ DE LOS COLOMBIANOS.

Este político y sus sueños serian masacrados, por la mano de un sicario, una vida truncada a sus 34 años…al igual que el guerrillero Carlos Pizarro, de 39 años, candidato a la presidencia de Colombia por el Movimiento Diecinueve de Abril, sería asesinado por los paramilitares.

18046_453X453_pizarroEl asesinato de Pizarro, conto con la complicidad de la policía colombiana… El único condenado por el magnicidio de Pizarro fue el ex jefe paramilitar Carlos Castaño Gil, de las desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), proclamado como uno de los autores intelectuales

El procurador delegado de asuntos penales Gabriel Jaime, representando a la Procuraduría General de Colombia afirmó que el ex director de inteligencia del (DAS), Alberto Romero Otero, el detective Jaime Ernesto Gómez, y el cuerpo de seguridad de Pizarro tenían responsabilidad con el asesinato del mismo.

Hoy Colombia la impunidad y desigualdades pareciesen ser parte de ese olvido latente, donde la paz se transformó en un mero bien de consumo.

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