Estrategias de represión contra los movimientos sociales y estudiantiles.

17 Sep

 

 

 

 

Armando Romero

 

 1002954_10201067500147166_1439174058_n 546269_4406336714066_2008679014_n 548857_4406335154027_1610194630_n 549890_580632155287614_1116538286_n 310659_4406330633914_324007628_n clip_image004_thumb clip_image010

 

De cuando en cuando, salta la noticia de un policía infiltrado en una manifestación o en una asamblea popular que ha sido desenmascarado; lo más llamativo de estas noticias es la indignación y extrañeza  el hecho de que existan infiltrados en esas organizaciones. ¿Podría ser de otra manera? (…) Una cosa es la prudencia y otra la paranoia. Ir a una marcha y mirar de reojo a todo el mundo pensando que es un infiltrado o un informante es ridículo, es irresponsable y de total inmadurez política.

El Estado, cuando reprime las protestas colectivas o cuando neutraliza a grupos que se movilizan de forma más o menos permanente, en principio, tiene fundamentos de derecho con los que puede justificar su acción de forma prácticamente axiomática, apelando al cumplimiento de sus funciones normativas en la defensa del orden social. Sumado al control del los medios de comunicación y el poder político.

Una cosa es la prudencia y otra la paranoia…las policías son profesionales y cumple con sus trabajo, infiltran los movimientos y organizaciones, en general de bajo perfil, usando ciertas historia colectivas, para asentarse, con cierta naturalidad en las marchas.. En algunas páginas se dan interesantes recomendaciones para reconocer a los infiltrados, sin embargo, vemos que algunas características de estos supuestos infiltrados son comunes a muchos participantes que no son sospechosos de connivencia con el poder opresor. Hacer una lista con nuestras “intuiciones” y combatir a alguien inspirados por presentimientos no se diferencia mucho de una vulgar caza de brujas; esta actitud no solo degradaría a los movimientos sociales sino que supondría un gasto inútil de energía que no nos podemos permitir.

Pero del mismo modo que la paranoia no es la actitud correcta ante una supuesta infiltración, tampoco lo es la imprudencia. Si individualmente o en un pequeño grupo operativo decido realizar una acción vigorosa, no confiaré información sobre esta acción a nadie del que no tenga un conocimiento directo. Aplicar medidas de contra-chequeo es siempre necesario.

Por otro lado, los infiltrados son objetivamente útiles para alcanzar ciertos fines de los grupos, ya que para introducirse en el meollo de estas organizaciones precisan mostrar un alto grado de implicación. Muchos se sorprenderían de lo difícil que sería mantener ciertos movimientos sociales y acciones concretas sin el aliento y el apoyo material y personal de los infiltrados e informantes. Mientras que no entorpezcan la marcha de las asambleas, mientras no se, sea  imprudentes en las conversaciones con ellos… ¿por qué se les debería  echarlos de las organizaciones? Al fin y al cabo, ellos son funcionarios y ponen a  disposición recursos públicos ¿no es más inteligente usar la fuerza del enemigo en nuestro favor que destruirla? No sería mejor usarlos, en beneficio de las organizaciones y la lucha contra el Estado represor.

Américo Alejandro Balbuena era una referencia de la Agencia de Noticias Rodolfo Walsh, integrante de la Red Nacional de Medios Alternativos, en Argentina. Tenía muchísimos contactos con las organizaciones sociales y políticas que necesitan de los medios alternativos, comunitarios y populares para difundir sus luchas. A once años de su ingreso, los otros miembros de la Agencia recibieron la información de que se trataría de un oficial de inteligencia de la Policía Federal. El dato fue confirmado por el abogado Eduardo Soares. “No es un infiltrado en la Agencia Walsh, sino en todo el movimiento popular. La Agencia ha sido el medio del que se valió Balbuena para entrar en el resto de las organizaciones populares” Este sujeto que era bien conocido, de trato afable y siempre estaba participando y apoyando, las acciones de los grupos en las calles.

Cuando la sospecha comenzó a circular, los compañeros fueron muy responsables… Para la confirmación del dato, recurrieron al integrante de la Gremial de Abogados Eduardo Soares. “Cuando vinieron por primera vez los compañeros de la Walsh a plantearnos esto -contó Soares-, yo les dije que me dejaran confirmarlo porque a mí no me gusta sacarle ficha de botón a alguien cuando no lo es. No me gusta que lo hagan conmigo, no me gusta hacerlo con los demás. Pero con los compañeros de la Agencia en ese sentido hay que sacarse el sombrero, fueron cautelosos, vinieron con el planteo, les dije que me dejaran averiguar. Yo tengo 60 años y conozco mucha gente que puede dar algún tipo de dato. Cuando lo confirmamos recién ahí lo abrieron”, explicó Soares.

Una vez confirmada la información, la Agencia Walsh denunció la infiltración a través de un comunicado público.

http://www.laretaguardia.com.ar/2013/05/informe-especial-un-infiltrado-en-todo.html

 

En América Latina está arraigada las Doctrina Nacional de Seguridad, en las doctrinas institucionales de las policías y fuerzas armadas.

La dictadura en Chile ha sido un ejemplo, de cómo operan los servicios de inteligencias de las policías…la contra-información forma parte de esa estrategia, para debilitar y dividir a los movimientos sociales. Sujetos como Patricio Mery, son instrumentos de la desinformación, al servicio del Estado burgués.
Es de lógica que con esta infiltración policial y/o la de sus corruptos cómplices pagados, se debe articular mecanismo de auto defensa, estar siempre alerta, pero sin caer en la paranoia, de andar a la caza de bruja…en las marchas en Chile, vemos sujetos con cámaras fotográficas de alto costo comercial, vemos a personas con celulares gravando o tomando imágenes…no todos ellos se le puede catalogar como informantes. Los agentes infiltrados tienen el perfil, de  Iván Roberto Gallardo Santana, oficial de la PDI, infiltrado. Se hacía llamar “Rafael”…callado, siempre dispuesto, sin historia conocida…piola para muchos que lo veían en las marcha…llegando a ganarse la confianza de los militantes del MPMR en la Casa Bolívar, participando de reuniones y ganándose la confianza de fotógrafos con experiencia. De no mediar un descuido de su parte, hoy continuara haciendo su trabajo sucio en las calles.

Es sabido que el Estado burgués se esfuerza cada día por incrementar su capacidad de neutralizar y aniquilar la oposición radical contra el sistema de dominación. En este esfuerzo, una herramienta importante para el enemigo es la obtención de información que le permita identificar, acusar y/o encerrar a los subversivos. Así es como la historia del enfrentamiento contra el poder, nos entrega numerosos casos de delatores, espías, infiltrados, colaboradores, arrepentidos, difamadores, chivatos, sapos, topos, y una lista larga de variaciones y denominaciones para catalogar a individuos que de una u otra manera entregan información a los aparatos represivos del sistema…de ahí un objetivo primarios de las policía, es neutralizar a sus enemigos, que los pueden descubrir y denunciar.

La sociedad no es hoy una lucha entre clases con intereses contrapuestos. Hoy, más que en otros tiempos, los oprimidos tienden a identificarse con el modo de vida y los intereses de los opresores…ya no son el pueblo, son ciudadanos con ciertos derechos. El Estado represor llama a la colaboración con las instituciones y, ante todo, con las fuerzas represivas. Desde pequeñas actitudes de soplonaje las conductas contrarias al orden social son delatadas por ciudadanos que de manera espontánea o premeditada se posicionan como jueces y policías de sus semejantes…lo vemos en las marchas, donde sujetos como el abogado de la CUT Rubén Jerez, son el fiel retrato del delator y censurador de los actos de rebeldía de los manifestantes, estigmatizándolos y colaborando con las policías en sus detenciones.

Las conductas delatoras la vemos a diaria, se institucionalizado en la sociedad chilena, donde los medios de comunicación, influyen en promover la delación de la llamada ciudadanía empoderada en sus derechos.

Sin embargo, a veces nosotros mismos casi sin darnos cuenta reproducimos lógicas de delación e incluso de “auto delación”, cuando ante un accionar o convocatoria, preguntamos quien está detrás de esto…cuando lo que se debería es apoyar si se esta de acuerdo. Lo lógico  es que a nadie debiera importarle quien realiza ciertas acciones cuando estas hablan por sí mismas a través de su contenido y su forma. Esto no quiere decir que todo debe quedar en el anonimato…el punto es no caer en el juego delator, del Estado Burgués.

 

http://www.13t.org/decondicionamiento/forum/viewtopic.php?t=2100

 

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=109162

http://www.clarin.com/politica/Apuntan-Gobierno-policia-infiltrado_0_915508488.html

 

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: